Rafael de Vega, como médico

  

El personaje más representativo de aquella ejecución fue, sin duda alguna, Don Rafael de Vega Barrera, por su acusada personalidad, por su situación y significado social en Lugo, y por su altruismo ejemplar en una profesión dedicada al servicio del prójimo. En una palabra: Don Rafael de Vega Barrera fue, y será, todo un símbolo y una víctima de nuestra historia política, con sus odios, envidias y rencores.  

Para aquellos lucenses que no tuvieron la dicha de conocer de cerca a Don Rafael de Vega Barrera y sobre todo, para los jóvenes para quienes el nombre de Vega, a lo sumo representa un eco lejano y sangriento de un episodio de la historia lucense, habría que hacer una breve semblanza. 

En el año 1916 estaba vacante la plaza de director municipal del Hospital de Lugo. Don Ángel de la Vega Ugarte, catedrático de Ciencias Naturales del Instituto de Lugo convenció a su sobrino Rafael, joven médico de 27 años, que residía en Valladolid, para que opositase a la plaza.

De esta manera, Don Rafael de Vega Barrera, el 16 de junio de 1916 tomaba posesión como director del hospital de Lugo, tras realizar unos ejercicios brillantes, que hicieron concebir grandes esperanzas para el futuro sanitario de la provincia de Lugo.    (Más información en Biografía)

Pronto Rafael de Vega tuvo que someterse a una dura prueba para su prestigio como cirujano. 

El barbero más popular de Lugo era Verín, cuya peluquería, instalada en la Plaza Mayor, esquina a la "calle de las Dulcerías", sobre el comercio de Torviso, era frecuentada por una clientela selecta. Verín, bajito, delgado y popular, venía padeciendo una úlcera callosa de píloro, la cual fue operada por Rafael de Vega, ésta intervención quirúrgica fue un éxito total, muy comentado en Lugo, por ser la primera operación de importancia que se realizaba en Lugo, en aquel caserón del viejo hospital, situado en el convento de Santo Domingo.

Asistieron a la operación los médicos Correa Calderón y Manso, y los alumnos de Medicina Rois de la Peña y López Pardo. Todos ellos hicieron grandes elogios de la habilidad del Dr. Vega, quien, incluso se vio obligado a dar explicaciones en la prensa local. Pero, la mayor propaganda de este éxito fueron los comentarios del propio Verín, no sólo entre los clientes de su peluquería, sino en todas las tascas lucenses, que volvió a frecuentar como en sus años mozos.


Desde 1917 la labor de D. Rafael de Vega como cirujano fue extraordinaria. Solamente en aquel año realizó en el hospital doscientas una intervenciones en condiciones muy adversas sin disponer en aquel caserón de Santo Domingo de los medios más elementales, incluso sin rayos X, y sin contar con un laboratorio bacteriológico.

Ya a partir de la inauguración del nuevo edificio, como hospital de Santa María en 1930, tuvo el Dr. Vega más posibilidades. Así, el número de operaciones que venía realizando en el hospital superaba las cuatrocientas al año.

Primera operación en el quirófano realizada por el Dr. Rafael de Vega Barrera en el nuevo Hospital de Santa María de Lugo el 1 de julio de 1930;

Por otro lado, el Dr. Vega había establecido, con carácter privado, una clínica quirúrgica en la Ronda de La Coruña, y más tarde, levantó un sanatorio de la calle Montero Ríos, donde realizó innumerables intervenciones con éxitos  totales. Rafael de Vega llegó a ser considerado el mejor cirujano de Galicia. Su desaparación, para Lugo y la región, fue una pérdida irreparable, de la cual, un consejo de guerra fue el responsable.

HEMEROTECA EL PROGRESO DE LUGO: Anuncio en El Progreso de Lugo (año 1933)

Si aquella intervención al peluquero Verín fue la primera intervención de importancia del Dr. Vega en Lugo, la última tuvo lugar después de su detención, en condiciones ya dramáticas, cuando ocupaba la celda número 33 de la Carcel de Lugo, compartida con el magistrado señor Miguez.

El Capitan Barragán, muy popular en el Lugo de aquellos años, había sufrido un accidente manipulando una pistola, tuvo la desgracia de que se le disparase, y la bala le perforó el intestino. En consecuencia, era necesario hacerle con urgencia una intervención quirúrgica. Y, como el único cirujano de garantías que existía entonces era el Dr. Rafael de Vega, fue preciso solicitar sus servicios. El Dr. Vega fue trasladado al hospital debidamente custodiado. Al finalizar la operación, que fue un éxito, se le insinuó que, aprovechando aquella ocasión, se evadiese buscando el exilio. Vega se opuso a esta idea por dos razones: la primera, porque consideraba la huida como un reconocimiento de una culpabilidad inexistente; y, también, por temor bastante fundado de represalias contra su familia, que ya había sido amenazada, hasta el punto que, el médico militar, ayudante de cirugía en el hospital, Don Eduardo García-Zabarte, con algunos amigos tenían vigilada la residencia del Dr. Vega, para evitar cualquier desmán de los "incontrolados".

Como médico y cirujano, Don Rafael de Vega no se limitó a dirigir y coordinar los servicios del hospital de Lugo, sino que tuvo a su cargo el servicio de radiología y sobre todo, realizar las operaciones quirúrgicas en todas las especialidades, salvo las oculares, que estaban a cargo de Don Leopoldo Gasalla, sino que además atendía su sanatorio particular, cultivaba la amistad y, aún le quedaba tiempo para colaborar en revistas médicas de toda España. Esta faceta publicitaria del Dr. Vega, muy poco conocida, la había iniciado en 1.913 al terminar su carrera de Medicina. Tambien es de destacar su ingente labor formativa en el extranjero:

El cariño del Dr. Vega Barrera  por Lugo atrajo a más miembros de su familia, como su hermano ÁNGEL DE VEGA BARRERA, que consultaba como Otorrino en el número 2 de aquella republicana Calle Emilio Castelar. Y que también ejerció como radiólogo de la clínica particular del Dr. Vega Barrera, el SANATORIO VEGA y en el nuevo Hospital de Santa María de Lugo. También se estableció en Lugo su tío, ÁNGEL VEGA y UGARTE, profesor del Instituto de Lugo y de la Academia GINER DE LOS RIÓS, en San Marcos, número 2. Incluso su padre, ISAAC DE VEGA UGARTE vino a establecerse en tierras lucenses como médico en Ribadeo ya en tiempos de la II República con más de 70 años de edad.

Rafael de Vega fue formado en la "Misión Cientifica" de España Médica en París. (Octubre de 1919)

Testimonios de pacientes del Dr. Rafael de Vega Barrera a los que atendía de manera altruista en aquella época...

Escribe: Encarnación González Sanfiz (Lugo, 10 de febrero de 2005)

ADENDA

El 20 de julio de 1936 salieron las tropas a la calle y, en contraste con la alegría abrileña del todavía no lejano 1931, sonaron las primeras descargas y con ellas el comienzo de la Guerra Civil. Tras el levantamiento militar, fue detenido y enviado a prisión donde sufrió todo tipo de humillaciones y vejaciones. Pasó cien días encarcelado antes de ser fusilado. El 25 de julio de 1936 fue suspendido de empleo y sueldo de manera preventiva de su cargo.

Acta de destitución del Dr. Rafael de Vega como Director del Hospital de Santa María de Lugo  

25 de julio de 1936

         GALENOS DE GALICIA:         Guerra Civil e represión polo franquismo

Lugo, 1905: El derribo de la muralla

LUGO, LA CIUDAD DE LA MURALLA